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Hoy estuve reflexionando acerca de un tema importantísimo.

Una oración y ya les empecé mintiendo.

El tema viene así. Resulta que el otro día, haciendo lo primero en el baño del trabajo, caí en cuenta de que ciertos inodoros seguramente fueron inventados por mujeres que odian a los hombres.

inodoro

Me refiero a esos que traen el tanque de agua incorporados, en los cuales el botón se encuentra a la izquierda. Esos mismos que si uno levanta la tapa se mantiene bien, pero si levantamos también la tabla, se nos viene encima. A los hombres que les haya pasado ya se habrán dado cuenta bien de que hablo.

Entonces uno tiene que andar haciendo lo suyo sosteniendo la tabla con una mano y lo otro con la otra. Fijense que estoy tratando de mantener la educación y no decir palabras que puedan herir los sentimientos de chicos afeminados como los hijos de flanders. Sigo, estaba con las manos ocupadas, y fue ahí cuando se me ilumino:“A éste inodoro lo invento una mina, seguro” -me dije.

Y he acá mi teoría:

Hartas de tener que bajar la tabla cada vez que ellas van, inventaron un perfecto sistema futuristico automático que logra que la tabla se baje sola una vez terminado el asunto. Increíble, ¡que genialidad!… y solo con la gravedad y un tremendo golpazo. Aplausos.

El problema ahí es que cuando te olvidas de tenerla o se te escapa, le meas no solo la tabla, el piso, el papel y el espejo sino también que corres el riesgo de sufrir una decapitación.

Abriendo un paréntesis. Algo que tengo guardado y nunca dije acá. Por que jorca nos joden tanto con que bajemos la tabla, ¿eh? ¿Que acaso no estamos en igualdades de condiciones?

Si yo me estoy re haciendo, voy corriendo al baño y me encuentro la tabla baja, la subo y listo. Cuando vos vengas atrás mio la bajas y listo. Cada uno hace su parte. ¿Desde cuando ser un caballero y dejárselas baja tiene que ser una obligación por la que nos caguen a pedo?

Perdón, cierro el paréntesis y vuelvo… No sé, a mi se me hace que el que invento ese inodoro es un jodido de mierda. Con la pizza fría después del boliche, la siesta del domingo bajo el sol, y el goce del desagotamiento, no se jode.

Mear y tener que sostener la tabla es como tener sexo y que te den nalgadas. Uno solo quiere relajarse y disfrutar y hay una tabla de por medio que hincha las pelotas.

Perdón de nuevo, ya se me fue lo educado. Es que estuve escuchando a la Negra Vernaci toda la tarde y se me pego lo guarango. Esa mina no puede estar 5 minutos sin decir poronga.

Hoy, uno de mis compañeros de trabajo estaba viendo un sitio que se llama Flogger Party. Para mí, por lo que estuve viendo no es más que un rejunte de fotos, pero no termino de entender el objetivo ya que no hay secciones de información del sitio, ni de contacto, ni nada. Debe ser eso solo, fotos y nada más… como los mismos fotologs.

Flogger Party

En fin, les contaba. Yo más o menos sabía que era un flogger, pero nunca les había prestado tanta atención. Tengo que decir que me quedé buen rato mirando las fotos y saque una conclusión.

Son fieros los guachos.

Entren a la página que les dije y señalenme uno/a rescatable. ¡Nadie! Miren a ésta de dorado por ejemplo! Por dios! Y a éste que se tapa la cara! Avisenle que se olvido la plancha en la cabeza. Yo pensé que la carita esa de :$ la ponían solamente cuando escriben, no que hacían la pose y todo!!!

Y mira que soy pendejo como para “entenderlos”, que hasta podría andar disfrazándome igual si quisiera y no parecería un viejo ridículo. Pero de verdad no los entiendo…

Mirá que no soy homofóbico, entiendo que a personas les atraiga el sexo opuesto y todo eso; pero ésto no. Y no es de forro, simplemente me asombra que, en una moda donde suspuestamente lo primero que resalta es la belleza, no encuntre a nadie lindo/a.

Está bien, van a saltar con que de gustos no hay nada escrito y que lo que es belleza para mi, no los es para otros. Pero a mi no jodan, ésto, ésto y definitivamente ésto, no es belleza; ni aunque le ponganmos ganas muchachos… hay que ser sinceros.

Repito, no es de forro, pero alguién les tiene que decir que parecen unos ridículos.

En fin, un poco de alegría en barra para ésta muchacha por favor.

Update milagroso: Acá hay una linda. Que casualidad que resulto ser la más normalita.

Estos días estan horribles, no me da el cuerpo para nada. Me gana la fiaca, y no coordino ni lo que estoy escribiendo en este momento.

Perdon a los acostumbraban a encontrar casi diariamente contenido acá, últimamente estuve de acá para alla y en los momentos en los que paso por mi casa, como les dije antes, siento que no coordino. Creo que me hace falta dormir, así que no me pienso exceder con mis palabras.

El viernes fuí a ver a los Tipitos y la verdad es que cada día me gustan más, a veces siento que estaría muy bueno ir a verlos a algún lugar que no sea acá en rosario. Ir a Buenos Aires, o algún otro lado. Tal vez mas adelante lo haga algún día.

Vieron que no coordino, en el parrafo anterior puse 3 veces la palabra “algún”. Desastroso.

En fin, como les decía… los fuí a ver con xime y con dos de mis hermanos (Abby y el más chico) y xime filmo casi todo el recital y se la paso sacando fotos (una idola)

Yo por mi parte, me ocupe de hacer una nota para MiRockPerdido, la revista online de música de Pato y Rodo. Si tienen ganas pasen, y si les interesa estar al tanto de la movida de la música, les recomiendo suscribirse a su feed. La verdad es que están muy buenas las cosas que publican.

Saludos, me voy a descansar.

Necesito alguien que me explique de quién mierda fue la idea de poner máquinas para comprar tarjetas de colectivos, si éstas solo aceptan monedas.

Los rosarinos, de seguro con ese primer párrafo ya entienden mi bronca, pero para los demás, me explayo un poco más.

Analicemos, los colectivos de rosario se pagan de dos maneras: o con una tarjeta magnética que vale 2,80 y que se consigue -con mucha suerte- en kioscos y similares. Pero, en el llegado caso de que tengan, te las venden solo si se las pagas con cambio justo por el tema de la falta de monedas. Encima no aclare que te alcanza solo para dos viajes ya que cada uno esta 1,40.

El otro sistema es una máquina (como en Bs. As. ) en donde pones monedas y te da el boleto. Ahí el viaje aumenta unos 10 centavos, lo que quedaría en 1,50.

Entonces, NO tengo monedas para viajar, me voy a comprar tarjeta con -ponele- un billete de $5; llegó al kiosco y con cara de orto me señalan un cartel que dice “tarjetas solo con cambio justo”. Entonces te obligan a comprar algo más para poder llevártela y te terminas comprando un alfajor o cualquier otra huevada que no tenías pensado comprar.

Y sabes que en la estación de servicio que queda a la vuelta tienen una máquina en la pared que vende tarjetas, pero de que te sirve si solo funciona con monedas, y si tuvieras no hubieses ido a comprar tarjeta desde un principio para ahorrarte 10 miseros centavos!

aggghhh!

Anteayer les contaba de lo feo que es esa sensación de dormir sin dormir y me quedé pensando recién por algo que dijo Agos en que por suerte, para contrarestar esos horribles sensaciones de la vida (fuaa, que exagerado), existen también otras muy lindas.

Una de ellas es para mi la siguiente:

Invierno, 3 grados bajo cero; nos encontramos metidos en la cama bajo una capa de 3 frazadas de las gruesas y pesadas (mientras más pesadas mejor), tapados hasta las orejas asomando apenas la nariz. En nuestro hábitat hace unos 30 grados más o menos, estamos tan calentitos y cómodos que el solo hecho de pensar en que tenemos que salir de la cama a esas horas de la mañana sabiendo el frío que hace afuera de ella, nos empieza a deprimir. Hasta acá es una sensación linda que de golpe es horrible, pero ojo que no termina. De repente nos encontramos destapados fuera de la cama, sentados muertos de frío a la puteades. La mamá de “invierno” la liga de rebote. Entonces, entre puteada y puteada, es cuando la magia sucede; nos acordamos de que es feriado. La vida vuelve a tener sentido, nos metemos dentro de la cama otra vez y sentimos como nuestro helado cuerpo empieza poco a poco a calentarse; tenemos en la cara una sonrisa de punta a punta y con ella lentamente nos volvemos a dormir…

Eso que acabo de escribir, es lo único que (para mi) justifica la existencia del cornudo invierno.

Para los bloggers nuevos, no hay nada que les interese más que tener comentarios. Y no se dan cuenta que comenten un error muy común, que ahuyenta a la gente. Rogarles.

Si queremos ganar comentarios, tenemos que enfocarnos en tener buen contenido, que éste le llegue al lector y genere en él ganas de dejar su opinión. No cerrar nuestros posts con un “y no te olvides de comentar…” o “mirá que se puede comentar XD”

El rogarle a la gente un comentario es comparado por mí por quienes ruegan un beso. No hay que mostrarse desesperado para conseguir lo que uno quiere.

Hoy entré a un blog “estilo geek” y vi que tenía recién 15 post, la mayoría eran copias de blogs más conocidos citando la fuente, pero textualmente iguales, sin ningún agregado propio más que la frase al final “incentivando” a comentar.

  1. Por lo general ese tipo de blogs (geeks) no atrae a la gente a comentar. Lo podemos ver en puntogeek en donde la cantidad de lectores no hacen la cantidad de comentarios.
  2. Menos lo va a hacer si tu contenido no es original. La gente está cansada de leer lo mismo en 15 blogs.
  3. Lo único que mostras a la gente con esas frases desesperadas, es eso mismo, que estás desesperado.

Mi consejo, y teniendo en cuenta que mi blog no es la gran cosa, es que no te enfoques en los comentarios al principio. Nadie empezó un blog con 15 comentarios en cada artículo. Enfocate en el contenido, asegúrate que sea original, destacate del resto, busca tratar temas que a los lectores les interese comentar. Y lo más importante de todo: No cierres tus post pidiendo comentarios.

Hace cosa de un mes atrás estuve intentando cambiar los dns de un sitio que desarrolle para apuntarlos hacia otro hosting, intente muchísimas veces pero siempre me decía que el e-mail que yo ingresaba no podía realizar modificaciones con respecto a ese dominio. Desistí.

Ayer volví a tratar y tampoco pude, por suerte se me ocurrió revisar el primer mail que me había enviado nic y encontré el error. Resulta que cuando dí de alta la “persona responsable” me comí una silaba del e-mail y puse uno que no existía.

Por suerte:

  • el e-mail que puse por error no existía lo que me permitió crearlo y empezar los trámites para cambiar el mail de la persona responsable.

Por desgracia:

  • Todos los trámites de nic son absolutamente lentos e inestables. Es una tortura de servicio.

Lo que me quedé pensando bastante es que hubiese pasado si ese e-mail que yo puse por error ya sería propiedad de alguien. ¿Se imaginan las consecuencias de ésto? ¿Cómo se le explica a un desconocido que le va a llegar un mail que tiene que responder sin modificar? Si la persona no entiende sobre el tema sería muy difícil de explicarle y desconfiaría mucho… o peor, ¿sí la persona sí entiende al respecto? Nos podría estorcionar tranquilamente…

En fin, creo que la saque bastante barata. Espero que me sirva para prestar más atención la próxima vez…

Tenazas, Langosta de Homero Simpson

Como nos cuesta decir esa frase a los argentinos.

Recién vengo de comerme una pizza y como sobró mucha, más de la mitad, era de jamón crudo, y bastante saladita (más el precio que el jamón… ) decidimos con xime llevárnosla. Que se yo, nunca fui de pedirme lo que sobra para llevar, no por que me sobre la plata, ni por vergüenza. No sé, nunca se me había presentado la oportunidad creo, es más, no recuerdo que yo haya dejado sobras alguna vez. Tengo la mala? costumbre de comerme todo hasta que no quede nada en la mesa, quizá mi pancita sea prueba fehaciente .

En fin, llegado el momento me quede pensando por qué somos tan así, por qué nos parece que está mal que nos las envuelvan para llevar. Al fin y al cabo es la comida que uno pago, y es muchísimo peor saber que (en la mayoría de los lugares) lo que queda se tira.

Por ejemplo, yo fui a una pizzería más o menos, pero si estas en la cena en que le pedís matrimonio a tu pareja, en un restaurante con todo el lujo, después de haber comido como los mejores y haber pasado una noche inolvidable… ¿Le pedirías al mozo que te envuelva la media langosta que sobro para llevar? Yo creo que no. La verdad es que por más que sepa que sería un tonto, no creo que me animaría. Estamos muy mal acostumbrados a que van a pensar los demás, a “cómo voy a hacer eso en un lugar como éste” e insisto, ¿por qué no hacerlo si es nuestro? y además es comida, la comida no se desperdicia…

Tengo entendido que hasta en los restaurantes más lujosos de París la gente se lleva la comida, no sé si éste dato es real o no, desconozco. Pero en el caso de ser así, me siento aún peor de que tengamos esa maldita costumbre de creer que está mal o de que vamos a quedar mal.

Gente: No haga piquetes, no haga paros, no haga cacerolazos. Quejese directo a su mail:

Cristin@alcampo.com

La moda. Hace rato que quería escribir sobre ésto.

Siempre me dije, ¿cómo es posible que la gente se ponga eso? ¿Cómo es posible que lo que hoy es totalmente in mañana sea tan out. Es algo muy raro pero no tan difícil de comprender, pues verán, la moda, mis queridos amigos, no es más que abrir el placar de tu viejo/a y ponerte lo más raro que veas. Así comienza todo éste ciclo.

En qué consiste el ciclo?, fácil. Hoy ésta de moda que las minas se pongan esos jeans con tirantes (horrendos), si te los pones sos la más top de las top, una diva. Ahora, si te lo ponías un año atrás eras una ridícula que se quedo en los noventa. Pero es así, lo que hoy es moda, ayer ya lo fue.

Y por que se da todo ésto?, fácil también. Las personas que quieren estar a la moda, son aquellas audaces, originales, que no tienen miedo de ponerse una remera escote en v rosa bebé, que se sienten por encima de todos, porque un grupito más chico, que quiere ser como ellos/as, les copian todo. Por que si hoy en día, a Brenda Asnicar se le da por ponerse unos lentes como los de Tato Bores, vamos a ver a quichisientas pendejas por la calle igual de ridículas. Pero cargan encima la seguridad que su ídola les transmite.

Retomando, éste tipo de personas, un día dice, “si los lentes de sol que uso ahora los tienen todos, yo me voy a poner los que usaba mi viejo en los ‘80. Qué lindo que soy, cómo me amo” y luego se mira 3 horas en el espejo haciendo trompita y peinándose despeinado. Ya saben, ese peinado que parece despeinado pero que en realidad llevo 35 minutos de acomodar cada pelito para que éste peinado despeinado. Sé entiende o quieren una foto?

Retomando nuevamente, cuando éste tipo se puso los lentes onda tachero, y salio a la calle a caminar con música de fondo, otros lo vieron y dijeron “chauu, loco, yo quiero esos lentes” y empezaron a revisar placares. Luego las ópticas y marcas cool como reef, empiezan a fabricarlos nuevamente para venderlos a $300 por ser los más top.

Y es así, todo un ciclo. Cuando pasen unos años y todos usen la ropa que hoy llamamos ochentosa, algunos originales van a calzarse la ropa del ‘98, ‘99, la van a mezclar con alguna cosa ridícula y listo. Por que si hay algo que se destaca de la moda, es lo ridícula que puede ser. Hombres poniéndose brillitos en las orejas, creyéndose que son 50 cent y no son más que una copia barata del cantante de Calle 13. Con las remeras más largas que las bermudas, y rosas, ROSAS!, con zapatillas de juguetes, parecen salir del “mundo de bobby“, grandes, muy grandes, mientras más mejor. Y el que tiene los pantalones más abajo gana, todavía no saben qué, pero ganan. Mujeres con sandalias que te separan los dedos como las tortugas ninjas, el gordo para un lado y los demás para el otro; o con ojotas negras de goma, que le llegan hasta el medio de la pantorrilla. Mamita, cuando veas lo mal que te quemaste…

Glamour, mucho glamour. Bikinis que unen ambas partes con una delicada arandela de metal, sí, de metal. Metal, más mucho sol… a ver… dejame sacar la cuenta… Sí, te vas a quemar la panza con la puta madre. Decime ya quién fue el boludo que puse eso a la moda; no solo les va a quedar una franja blanca en el medio, sino también un circulo rojo a carne viva…

O las trencitas. Llega febrero y caminando por el centro vas señalando diciendo “ese fue a la playa, ese también… ese no… ahí hay otro más…” Todos los nabos con la misma trencita de maderita agarrada del pelo. Pero por qué no te haces una en el cul* digo yo… Y los piercing, veo a una más con el puntito negro en el labio y le tiro un cascote.

Ahhhh. Me descargue.

Se suponía que ésto era para explicar mi concepto de la moda y no para hacer catarsis, pero bueno, en fin y al cabo es mi blog.