Los peores trabajos del mundo
He tenido esta charla con amigos anteriormente y siempre nos reímos de lo lindo, es que existen algunos trabajos que por A o por B realmente son muy graciosos.
Banderillero en estacionamientos.

Voy a tomarme la molestia de comenzar por —a mi gusto— el mejor. Cuando hablo de banderillero de estacionamiento me refiero claramente al sujeto que se para en la puerta de éstos y se limita a mover las articulaciones de su codo en un movimiento continuo de arriba hacia abajo logrando de esta forma mover la banderilla que sujeta en su mano con el fin de llamar la atención. Claro que dicho así suena más importante, pero sepan que no; realmente quienes trabajan en éste oficio tan patético pueden ser remplazados en cualquier momento por uno de esos muñecos inflables que agitan sus brazos de aquí para allá. Vamos, si tu trabajo peligra porque tu competidor está hecho de plástico y aire, estás en el horno.
Cajero de local de comidas rápidas

Yendo a un caso más común que el del banderillero, tenemos a los jóvenes que comienzan atendiendo en McDonalds o Burger King. Siendoles sinceros, no veo mal este trabajo, es decir, alguien tiene que ocuparse de proveerme de Stackers y aritos de cebolla; pero vamos, ¿es necesario usar visera y delantal dentro del shopping? Podrán ser empresas gigantescas y millonarias, pero queda claro que de moda no saben nada… visera en el shopping, dónde se ha visto.
Personaje looser en publicidad exitosa.

¿Les suena Bichito e’ Luz, Facha, o Gerardo? Todos ellos ahora están encerrados en sus casas llorando, así que cada vez que vean o recuerden esas publicidades y se rían, piensen que alguien con algún “defecto” físico sacrificó su nombre por unos billetes. No importa que haga con su vida de acá en adelante, el gordito simpático de Sprite siempre va a ser “el facha” y se lo van a recordar por el resto de sus vidas en todo lugar que vaya. Conclusión, si te van a trastornar para siempre asegurate de cobrar bien al menos.
Limpiador de baños de boliches.

Sí bien pareciera que no, sí, cada tanto alguien limpia los baños de los boliches. En éste punto me concentro en el de los boliches debido a la cantidad de vómitos, regalos e inundaciones amarillas que queda a la mañana, pero tranquilamente es aplicable a cuaquier baño que sea muy transcurrido. Porque no se crean que el de algunas escuelas públicas es muy diferente al de un boliche…
Al escribir ésto también recordé cuando mi hermano trabajo de junta vasos en un boliche y a un amigo de él, un tanto más grandote, lo sentaban en la puerta del baño a vigilar. “Patovica de baño” me contaba que le dijeron por un tiempo.
Proctólogo, ginecólogo o urólogo.

Alguien tenía que hacerlo. Sé que estas profesiones son muy serias, que salvan vidas al igual que otras de la rama de la medicina y etc., pero realmente que te guste escarbar los agujeros íntimos de la gente, es raro.
Me divierte imaginarme una situación en donde a los 17 años, en algún colegio secundario una profesora está preguntando a sus alumnos qué van a seguir estudiando cuando terminen y entre los clásicos de siempre, alguien se levante y diga orgulloso: Proctólogo profesora, quiero ser proctólogo.
Uy, hace cuanto que no me sentaba a escribir, esto de estar enfermo provoca anomalías parece.
En fin, cuentenmen que soy todo oídos: ¿Alguna vez trabajaron de algo raro, bizarro, vergonzoso?



