Reflexión tecnológica
Desde que todos tienen celular, los únicos que te preguntan “¿tenés hora?” caminando por la calle son los que te quieren afanar el reloj.
Desde que todos tienen celular, los únicos que te preguntan “¿tenés hora?” caminando por la calle son los que te quieren afanar el reloj.
Ayer a la noche vi otra vez la película de Juan Efectivo, la cual no sé qué tiene pero cada vez que la veo no la puedo sacar, y hoy, buscando el último CD del Cuarteto de Nos —llamado bipolar—, me encuentro con noticias de que el actor Joaquin Phoenix (quién interpreta Cash en la película antes mencionada) podría estar sufriendo esquizofrenia o bipolaridad.
Leí la nota y hablaba que había dejado la actuación para ser cantante de rap. Me pareció raro, así que me fui a YouTube a ver en qué andaba y ahí fue cuando lo ví, no sé si es bipolar o qué, pero de que está irreconocible no hay dudas.

Es más, me encontré dos videos muy bizarros, uno de él cantando rap hasta que se tira al escenario a golpearse con alguien que le grito algo y el otro de Ben Stiller imitandolo.
Para cerrar dos cosas. Primero, perdí el rumbo del post porque me agarro sueño por lo que lo termino acá aunqué no sé si dije lo que vine a decir realmente. Y segundo, el título iba a ser otro pero me dí cuenta de que cuando busqué el post de “las películas que cuando me las cruzo las tengo que ver si o si” para enlazarlo, en la imagen del post aparece él en Señales. No me jodan, me persigue.
Es extremadamente bizarro que un Domingo a las 02:34 de la mañana, jugando al akinator para ver si salía el tío de mi novia me aparezca ésto.
Milton, de tu blog a la tele loco.
Nota: Ahora que miro mejor la imagen, tambien esta Santiago Bilinkis, se ve que algún blogger estuvo jugando mucho
Mis viejos tuvieron la suerte (o la plata) de/para poder irse a Cuba. Llegaron esta mañana y entre las anécdotas que nos contaban me quede colgadisimo de una en especial.
Mi papá es bastante fanático de Rosario Central y allá de muchas cosas no se podía enterar. En un momento, no sé donde pudo enganchar Fox Sports y vio un resumen de noticias. Acá es donde ustedes hacen el esfuerzo y se lo tratan de imaginar a él hablando todo con un tono bien neutro, digno de Sprayette. Decía:
El River Plate le ha ganado al Ársenal de Sarandí (…) El Independiente de Avellaneda… bla bla bla
Se rió pensando en lo cómico que sonaban nuestros equipos agregándole el “El” adelante. Pero en un determinado momento se quedo pensando en lo loco que es que nosotros, a todos los equipos extranjeros les agreguemos la ¿proposición? adelante y a los nacionales no. Piensenlo, “El Manchester United”, “el Liverpool”, hasta “el Cruz Azul”.
¿Será por ese “El” de prestigio que nuestros equipos a veces juegan tan mal? No sé, yo por las dudas voy a empezarle a decir El Rosario Central, a ver si ayudo a que zafen del descenso y le doy una alegría al viejo.
Hace un tiempo charlando con los chicos de la oficina salio una especie de debate sobre qué cosas son verdaderamente innatas y cuáles no.
Por si alguien no lo sabe, algo innato es algo que se tiene desde nacimiento. Por ejemplo, hay ciertos reflejos que lo son: cuando le acercas un dedo a la boca de un bebe recién nacido tiende a succionar y cuando el dedo es acercado a la mano tiende apretarlo.
La discusión salió porque había un grupo que defendía cosas que en mi opinión no son innatas.
Disfrutar de un paisaje como éste:

¿Es innato?
Disfrutar de una cena romántica con velas viendo el atardecer:

¿Es innato?
Como dije antes, en mi opinión no lo es. Son cosas que la sociedad en común aprecia como hermosas/románticas, entonces uno crece educado así: con que eso es hermoso/romántico.
Obviamente, es cruel experimentar con humanos y hacer algo al estilo Truman Show, pero estoy seguro de que si a un grupo de individuos de ambos sexos los aislan y les muestran cosas horribles para nuestra sociedad diciéndoles que son hermosas, y cosas hermosas para nosotros diciéndoles que son horribles, ellos realmente lo sentirían así desde el corazón.
Piensenlo así: Uno crece y escucha hablar a sus padres del lugar que se fueron de luna de miel, de los paisajes que había. Ve películas y publicidades donde la gente está en playas disfrutando de un atardecer. Uno lee libros donde los protagonistas disfrutan de eso, uno lo ve en todos lados y termina creyendo que es una verdad absoluta, que lo disfruta desde el alma y desde toda la vida.
Pero, ¿estamos seguro de que es innato ese goce, o nos lo inculcaron?
Fotos por Dilo y Luis Felipe Varella respectivamente.