18 días…

El martes 24 de marzo viaje con Xime y Abby a Buenos Aires. Hoy, casi un mes después me puse a escribir sobre ello.
No sé por qué no lo hice antes, creo que a pesar de que me encantó encontrarme con algunos amigos, no me dio ganas. Y vieron como es el oficio de un blogger no pago, escribe cuando quiere y punto.
Les decía, el 24 -mientras me perdía RadioHead!!!- me fui a encontrar con Fepe, Tiago, Pato y Milton, quien no fue por vivir en un país en donde si miras para la izquierda el de la derecha te saco la billetera. Pero esa es otra historia que si tiene ganas la contará él, a mi no me corresponde hacerlo.
El viaje fue de terror, de esos en los que te pasa de todo y parece realmente que estás protagonizando una película. Para que se vayan haciendo la idea, teníamos que estar tipo 20hs y recién les ví la cara a esos locos lindos aproximadamente a las 23hs. Decí que “Siga la vaca” -restaurante de Puerto Madero-, nos mantuvo la reserva… ¿o no Tiago?
En fín, en el viajecito mi viejo se olvido las llaves del departamento que nos habían prestado, por lo que tuvimos que improvisar e ir a un hotel. Además de eso, cuando faltaba una hora de viaje aproximadamente exploto algo del auto y se murió. Literalmente, porque nos quedamos sin auto. Nos dijeron que el motor no sirve más, así que o dentro de un tiempito vamos a tener nuevo auto, o en su defecto, nuevo motor.
En el lugar que se rompió esperamos media hora hasta que la grúa llegó. Ahí nos llevaron a una estación de servicio, en donde decidimos dejar el auto y seguir viaje, nos tomamos un Chevallier que iba a once, el cual se hizo esperar mucho ya que era feriado.
Al subir al colectivo, casi nos bajan porque el chofer dijo que teníamos que haber comprado el boleto en la estación de servicio, simpática la cajera de ésta que nos indico donde tomarlo pero no que había que sacar allí los boletos. Suerte que a mi viejo lo dejaron bajarse a comprarlos en la estación siguiente.
A los diez minutos de viaje una bebe se vomitó, pero a esa altura solo nos podíamos reír, así que no me molestó.
En fín, más sucesos del tipo, taxis, taxis y más taxis de un lado hacia el otro, y llegamos a Puerto Madero. Allí comimos, como dije antes, en Siga la Vaca, y obviamente morfamos… muy bien, vaca, adivinaste. Igualmente, también sufrieron el mismo destino un cerdito y unos tubérculos previamente rebanados y fritos.
Con los chicos charlamos al pedo toda la noche, ya ni se de qué. Más tarde fuimos a caminar y decidimos entrar al casino. Paseamos, yo tiré 10 pesos en una ruleta electrónica y mi novia se llevó el mismo monto en unas maquinitas… y básicamente, eso. Era más para pasear que otra cosa. Me divertí mucho y la verdad es que ellos fueron más de lo que onlinemente muestran, son realmente unos tipazos y espero verlos nuevamente en Mayo.
Para cortar el momento cursi, les cuento que cuando nos volvíamos al hotel vimos una rata del tamaño del botín del Patón Bauza, pero no es algo como para hacer tanto lío, el título es just a little sensacionalista.
Al otro día mi novia me hizo caminar mucho, tomé un café espantoso y un trabuco me guiño el ojo en calle Corrientes. Un sábado a la noche vaya y pase, pero un miércoles a las 10 de la mañana es como chocante.
El colectivo de vuelta a Rosario estaba anunciado como a Catamarca, y no les voy a mentir, veníamos con una leche que yo tenía un cagazo de terminar haciendo… pará, no tengo la más puta idea de que hay para hacer en Catamarca.
Lo que más me llamo la atención -además de la rata-, fue un flaco que se compró en Baires una iMac y se la estaba llevando a Catamarca con toda la tranquilidad del mundo… así, en la caja con la manijita, nada que tapa la manzanita ni nada. ¡El muy boludo estaba parado esperando el colectivo con la caja entre los pies! y yo, apoyado contra una pared teniendo mi bolso y mirando para todos lados para que no me afanen; adentro tenía un buzo, un desodorante y un paquete de merengadas, y el hijo de puta éste con $8000 entre las piernas. ¿En Catamarca no roban o qué?
Extraño al ser quejoso que usaba este medio para hacer catarsis; esa persona que cualquier curiosidad de la vida la expresaba acá. Esa que recolectaba búsquedas de ignorantes y las transformaba en comentarios graciosos, solo porque me divertía hacerlo y me gustaba tratar de hacerlos reír a ustedes.
Y creo que la “chispa” no la perdí, sino que el medio en donde la transfiero cambió. No, facebook y sus estúpidas notas no me abducieron, pero en parte sí lo hizo twitter.
Twitter logró que si yo quiero decir que los tacheros son todos unos cornudos, lo haga en 140 caracteres y en tiempo real de mi enojo. No que espere a llegar a mi casa, me explaye en 4 o 5 párrafos, busque una foto para acompañar y finalmente lo publique.
Extraño redactar largo y tendido, siendo como soy, un viejo queso encerrado en el cuerpo de un hombre de 21 años.
Ojalá mi yo reaccione a tiempo y se de cuenta de que le hace bien escribir, de que le gusta aunque no sea el mejor, y de que twitter nunca va a remplazar a un blog.
“Desde hace un cuarto de siglo vengo utilizando (para escribir mis cuentos y mis crónicas) las diversas herramientas de escritura que me proponen los tiempos: lápiz, cuaderno; tiza, pizarrón; bolígrafo, carpeta; máquina de escribir, folio A4; máquina de escribir eléctrica, folio carta; ordenador 286, wordperfect 5.0, formulario contínuo, impresora de chorro. Etcétera.
Nunca, en todo ese tiempo, a nadie se le ocurrió bautizarme cuadernero, ni pizarronero, ni carpetero, ni olivetero, ni wordperfectero, ni impresor de chorretero.
El siglo veinte era maravilloso: no importaba dónde escribieras, ni en qué soporte; siempre serías un escritor. (…)
Gracias a dios, la gente que no tiene nada para decir ahora lo dice en Twitter y en Facebook. ¡Ah, qué tranquilidad, qué descanso! Ya no son blogueros, sino twiteros o algo parecido.”
Hernán Casciari – Una charla sobre la muerte de los blogs
Es extremadamente bizarro que un Domingo a las 02:34 de la mañana, jugando al akinator para ver si salía el tío de mi novia me aparezca ésto.
Milton, de tu blog a la tele loco.
Nota: Ahora que miro mejor la imagen, tambien esta Santiago Bilinkis, se ve que algún blogger estuvo jugando mucho