Abr 19

Seis dedos

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Ella estaba en el colegio mirándose los dedos fijamente; fue ahí cuando lo vió por primera vez. Algo que no comprendía se asomaba entre el dedo índice y el medio. Los compañeros empezaron a girar como si se encontraran dentro de un lavarropas automático; Graciela volvía a tener 50 años y seguía mirando fijo su sexto dedo. Éste era más pálido y angosto que los demás, como si pendiera de su mano sin vida alguna.

Los primeros años lo ocultó tanto de sus padres cómo de cualquier adulto, siempre con la idea de que era peor que se enteraran, que le traería más problemas. Temía que se lo quisieran sacar, y el sufrimiento en su mente era demasiado como para comprobarlo; decidió que era mejor mantenerlo en secreto. Durante mucho tiempo usó guantes con la escusa de que creaba su propia moda, los tenía de todos los colores. Ella lo ocultaba junto a su dedo índice ya que su escaso diámetro así lo permitía; cada tanto, su dedo le pedía un respiro por lo que se escapaba para permitírselo, buscaba un lugar vacío, lejos de todos. Era la única forma de asegurarse de que nadie descubriría su secreto.

Con el tiempo, notó que éste dedo no era uno más, que no podía permanecer allí oculto por horas. La necesidad de respirar le pedía a gritos que lo sacara de allí para siempre. Fue un 13 de junio, con 18 años recientemente cumplidos, cuando Graciela enfrento a sus padres. Situación que no olvidaría jamás.

La cara de ellos al enterarse fue una mezcla de odio, repulsión y más que nada desilusión. Su familia siempre alardeaba de la buena salud de todo su árbol genealógico y que ella tuviera esa porquería asquerosa -como ellos lo llamarían de aquí en adelante- colgando de la mano derecha, no les causaba ninguna gracia.

Pero para Graciela todo había cambiado, ya no le importaba que pensaran ni sus padres ni nadie más. Guardó los guantes para siempre y se mostró libremente sin importar que podrían pensar los demás. Fue creciendo, y su dedo la acompaño las 24 horas sea a donde sea, comenzó la facultad y lo mostró orgullosa, luego trabajó y lo mostró también. Salía a bailar con sus amigas y no lo ocultó ni una sola vez, estaba muy orgullosa de lo que era y nada ni nadie le iba a cambiar esa opinión. Inclusive, llegó a descubrir que su dedo le trasmitía una seguridad inigualable, que el hecho de caminar mostrándolo libremente le generaba una sensación de belleza que ni el maquillaje más costoso ni los perfumes más exquisitos lograban.

Entre recuerdo y recuerdo, Graciela se despertó lentamente con un ligero dolor de cabeza, en esos segundos en donde todavía las imágenes eran lo suficientemente claras cómo para distinguirlas, miró nuevamente su dedo y vió que en el lugar en donde él tendría que estar, había un cigarrillo con una extensa ceniza; un cigarrillo que se había ido consumiendo con el pasar de los minutos. Consumido casi por completo, al igual que su vida.

Después de 36 años, Graciela tendría que admitir de una vez por todas que el cigarrillo se había convertido en una extensión de su mano que hasta el día de su muerte nadie iba a poder sacar.

Lo que Graciela no sabía es que lo mismo que durante toda su vida le dió tanto, se lo quitaría mañana a las 18:43, cuando su hijo mayor encontrara su difunto cuerpo junto a ese mismo sillón.

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Patricio - 19 Abr 08 a las 12:58:50 - #

Buenísimoooooooooooooo! Quién lo escribió? Fuiste vos? Si fuiste vos re te contra felicito, guachoooooou!

Encima mi vieja se llama Graciela y fuma un montón y siempre le estamos diciendo que deje, así que me viene como anillo al (sexto) dedo :P

De verdad, es buenisimo. Si lo escribiste vos registralo!

Negro - 19 Abr 08 a las 13:07:18 - #

Si, lo escribí anoche antes de dormir. De vez en cuando flasheo cuentos así…

Y para que lo voy a registrar si uso CreativeCommons que me re proteje… (Leer ésto con tono hiper-irónico)

Durward - 19 Abr 08 a las 20:41:47 - #

Muy buena la historia… genial

gabriux - 19 Abr 08 a las 23:19:25 - #

Buenisimo enserio… Ufff… y vos no fumas? jejeje..

Negro - 20 Abr 08 a las 13:26:13 - #

Durward, gracias!

Gabriux, gracias y sí, poco pero si.

Loli Limon - 20 Abr 08 a las 14:06:10 - #

si negro, hemos vuelto

ni lei tu post, se nota?

Marcelo - 21 Abr 08 a las 16:52:56 - #

Wow, está muy bueno, un sexto dedo…. muy buena metáfora. Muy bueno.

Marcelo - 22 Abr 08 a las 14:10:16 - #

wow, o me está funcionando mal, o este post tiene PR 6!

Negro - 22 Abr 08 a las 15:43:16 - #

Marcelo, ojala! jaja… no, todavía no tiene ni asignado el PR, muchas veces cuando cambias de pestañas el navegador se queda colgado con el PR de alguna página anterior que vemos… Capaz que es eso…

Marcelo - 22 Abr 08 a las 16:07:48 - #

Si, me pasa. Es que actualizé, y seguia ahi. Despues me di cuenta que no.

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